miércoles 30 de diciembre de 2009

Marchito


Anfitriona de mi cuerpo,

ladrona de pensamientos,

sangre de mi alma,

mi amor:

Te has convertido en mi enfermedad incurable,

por el día grito para verte,

por la noches lloro para no hacerlo.

Te veo entre ojos

pero tus ojos parecen no verme;

te hablo para escucharte

pero solo es el viento quien contesta.

Pareces no querer estar conmigo

pero siempre me traes flores

y lloras conmigo

Si tan solo estuvieses conmigo,

si tan solo no estuviese muerto.