miércoles 30 de diciembre de 2009

Sexo con amor


Abrías mi cama como un libro no leído,

y decidí escribir un poema con tu cuerpo.

Te espere sentado en el bode de la cama

y vi tu figura calida y hermosa.

Me puse tu alma y tú te cubriste con la mía;

la vergüenza de la intimidad nos comía,

pero tus besos sabor a melancolía

impregnaban mi pieza con una calmada ternura.

Mientras el aroma de tu cuerpo se mezclaba con el mío,

te abrace con mi cuerpo y me recibiste en tu pecho;

dejamos pasar el tiempo y en cada segundo

me hundía en tu pecho;

me sentí tan tuyo que me perdí en tu conciencia,

y así mi teoría se convirtió en experiencia,

no se en que momento termino todo,

pero aun sigues en mi cama y yo sigo perdido.